El ERTE por causas económicas derivadas del COVID-19 y la necesidad de una correcta acreditación de la situación económica

    1 abril 2020

    COVID-19

    Es fundamental que el empresario sea capaz de transmitir la diferencia entre la situación en la que se encuentra la compañía y la situación que era esperada antes de la crisis que hace necesario acogerse a esta medida laboral

    El pasado 17 de marzo se publicó en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19. El objetivo de este Real Decreto era “proteger y dar soporte al tejido productivo y social para minimizar el impacto y lograr que, una vez finalizada la alarma sanitaria, se produzca lo antes posible un rebote en la actividad”.

    Entre los diferentes paquetes de medidas, el capítulo II se dedicó a recoger aquéllas relacionadas con la flexibilización de los mecanismos de ajuste temporal de actividad para evitar despidos (conocidos comúnmente como ERTEs), con el fin de evitar que una situación coyuntural como la actual tenga un impacto negativo de carácter estructural sobre el empleo. En este sentido, el artículo 22 del Real Decreto se remite al artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores dedicado a la suspensión de contrato o reducción de la jornada laboral por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción o derivadas de fuerza mayor.

    Si bien es cierto que el Real Decreto se remite a los ERTEs por fuerza mayor, el Estatuto de los Trabajadores recoge otras causas de aplicación de esta medida también de interés. Recordemos que la situación de fuerza mayor debe ser constatada por la autoridad laboral y, debido al importante aluvión de solicitud de ERTEs en estos últimos días, el Gobierno ha endurecido los filtros para su aceptación.

    Por ello, y para aquellas empresas que no se vean directamente afectadas por las medidas del estado de alarma, pero sí de forma indirecta, vean reducidos sus ingresos de forma sustancial, podría plantearse la solicitud de un ERTE por causas económicas. De conformidad con el Estatuto de los Trabajadores, se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si durante dos trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior.

    ¿Y cómo acredito esta situación económica?. Pues bien, aquí recae el punto fundamental para poder acceder a esta medida, y es que una mala acreditación hará que la autoridad laboral no nos autorice el ERTE con las consecuencias que ello tendrá sobre nuestra actividad.

    Entre la diversa documentación que la norma laboral obliga a presentar, el empresario deberá elaborar un informe donde queden recogidos de forma clara los siguientes puntos:

    • Situación de la compañía antes de las causas sobrevenidas que impulsan la solicitud del ERTE.
    • Análisis del sector en el que opera la entidad.
    • Evolución del mercado en general, y en el que opera la sociedad.
    • Posición de la compañía en su sector.
    • Previsión de los resultados económicos en los próximos meses/trimestres… donde se constate la previsible obtención de pérdidas o disminución radical de los ingresos, así como de los criterios empleados en la estimación. Y todo ello en comparación con los resultados obtenidos con anterioridad a la solicitud del ERTE.

    La acreditación de las causas que motivan la solicitud del ERTE resulta fundamental a la hora de su aceptación por parte de la autoridad laboral. El empresario debe ser capaz de transmitir la situación en la que se encuentra la compañía y la situación esperada, que hace necesario acogerse a esta medida laboral con la finalidad de mitigar el impacto económico en la entidad.

    En cualquier caso, la preparación de la correspondiente documentación deberá ir acompañada de un asesoramiento laboral que analice las opciones de la compañía y qué modalidad de ERTE se adecúa mejor, considerando su situación y las importantes novedades normativas aprobadas con ocasión de la actual crisis sanitaria.

     

    Equipo Forensic

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